Irene Idris  – H. Klement – 04-08-2025 –  Actualizado 07-08-2025

“Gaza se ha convertido en un infierno para la población palestina. Así inicia una declaración reciente de la presidenta de Médicos Sin Fronteras (MSF) – Latino América, la doctora Fernanda Méndez Baggi:

 “Gaza se ha convertido en un infierno para la población palestina. La supervivencia depende de las autoridades israelíes, que niegan el acceso a alimentos, agua, atención médica y refugio. Hay escasez de todo, salvo muerte y violencia”, explicó al diario El Tiempo[1].

Hambruna deliberadamente planificada por el sionismo

A la situación extremadamente desesperada, catastrófica y caótica que viven los palestinos en Gaza, marcada por la  devastación total de su territorio, los continuos asesinatos en masa, bombardeos, y desplazamientos constantes, se  suma la intensificación de la hambruna deliberadamente planificada por el gobierno de Netanyahu, como uno de los tantos métodos para condenar a muerte por hambre a los que aún sobreviven en Gaza.

Por eso, tomó el control militar de la ayuda alimentaria y bloquea el ingreso de más de 6.000 camiones con alimentos que permanecen a las afueras de Gaza, mientras la población agoniza de hambre.

Como afirmó el experto en hambrunas Alex Waall en entrevista para BBC: “Desde la Segunda Guerra Mundial no ha habido ningún caso de hambruna tan minuciosamente diseñada y controlada como la de Gaza”.[2]

Así mismo, algunos medios de comunicación destacan en sus titulares y artículos esta dramática situación:

«Nuestros hijos esperan su turno para morir’: la crisis de hambre extrema que asfixia a Gaza y amenaza con ser el mayor desastre humanitario del siglo”.[3]

“Es muy difícil encontrar comida en el mercado y si la encontramos, no tenemos dinero para comprarla. Es muy cara”, relató a la agencia Efe un gazatí. Y es que el bloqueo provocó un aumento de precios de alimentos de hasta el 3.000 por ciento.[4]

Por su parte, tres médicos europeos, dos británicos y uno español, relataron en entrevista para El País de España, que el escaso personal de la salud que aún queda en Gaza:

«Trabaja con hambre, sin el material necesario y con el ruido incesante de los bombardeos de fondo”…“Uno de mis colegas cirujanos me contó que necesitaba un catéter intravenoso en el brazo mientras operaba, porque hacía dos días que no comía“, denuncia Jeelani.

Para Groom, uno de los casos más ilustrativos de la crisis es el del anestesista Nissa Abu Dhaka. “En las últimas dos semanas, le he preguntado, ¿tienes algo de comer? Él tiene seis hijos. Durante tres o cuatro días a la semana, no comen nada. Me dice que lamen sal por la noche y se llenan el estómago con agua para dormir sin sentir hambre”, relata el británico”.[5]

Los siguientes  gráficos son ilustrativos:                            

Fuente  EL TIEMPO

 

Fuente  EL TIEMPO

De nuestra parte, esta cruda realidad fue denunciada hace casi un año en artículo de Irene Idris:

“Los sobrevivientes de esta inmensa catástrofe humanitaria están al borde de morir de hambre o debido a las infecciones que se propagan velozmente entre la población a causa de la ausencia de los mínimos servicios básicos de salud, además de alcantarillado, lo que impide una adecuada higiene… ¡Gaza ha sido convertida en un campo de exterminio masivo!… Gaza ya no es un gueto, como lo era antes de que el ejército de ocupación israelí iniciara la actual ofensiva militar. La entidad israelí lo ha convertido en un campo de exterminio masivo. Reemplazó los hornos crematorios de Hitler por bombardeos y el asesinato en masa de la población inerme… El objetivo de Israel es arrasar con la vida de los palestinos y de todas las manifestaciones de su existencia en la Franja de Gaza y Cisjordania, para consolidar su ocupación total del territorio de la Palestina histórica… [Puede ver artículo completo aquí: (“Gaza: ¡tras un año de genocidio la destrucción es total!”)[6]

La barbarie sionista: el Holocausto del SIGLO XXI

Foto Telesur

Hoy, Gaza saca a flote que la barbarie nazi ha resurgido con el sionismo israelí que utiliza métodos de exterminio muy similares a los que aplicó Hitler contra los judíos, los gitanos, los demócratas, los liberales y la izquierda. 

¿O, cómo calificar un genocidio que hasta el momento ha cobrado la vida de más de 60.000 palestinos, alrededor de 20,000 desaparecidos y 100.000 heridos? ¿Los más de 16.500 bebés y niños asesinados, heridos o mutilados, y los más de 20.000 niños famélicos, además de los millones de desplazados?

¿Qué decir de la devastación total de la infraestructura en Gaza, ahora reducida a escombros? O, ¿de la hambruna planificada minuciosamente para provocar una muerte lenta por la falta de alimentos, agua, electricidad, refugio, ropa, medicamentos y atención médica? ¿O de la destrucción total de toda la red hospitalaria y el asesinato del personal de la salud?

Si no es la barbarie nazi, ¿Cómo denominar a la implementación de las “trampas de la muerte” como los palestinos llaman a los puntos de distribución de alimentos, rigurosamente planeados por Israel como espacios donde las fuerzas militares israelíes bombardean y disparan a quienes   intentan desesperadamente conseguir un poco de harina?

Su semejanza con las atrocidades cometidas por Hitler contra los judíos, salta a la vista tanto en los métodos  como en la ideología  que los sustentan, basada  en la  supremacía racista o el predominio de una supuesta una raza ‘superior’. Y, al igual que Hitler deshumanizaba a los judíos  considerándolos  “parásitos”, el sionismo trata a los palestinos como si fueran animales, en un intento de deshumanizarlos y despojarlos de su dignidad. 

Tres médicos europeos al salir de Gaza, resumieron contundentemente el trato de Israel hacia los palestinos: Los animales tienen más derechos en el Reino Unido que los palestinos en su tierra”.

Esta  situación apocalíptica que viven los habitantes de Gaza ha sido abordada  en un pronunciamiento de dos ONG israelíes, donde, venciendo la censura, denuncian el genocidio. La directora ejecutiva de la ONG B’Tselem, ha señalado de manera clara y  contundente el genocidio que está perpetrando Israel:

 “…lo surrealista se ha vuelto rutina. Ciudades reducidas a cenizas. Barrios enteros arrasados. Familias obligadas a desplazarse, una y otra vez. Decenas de miles de muertos, hambruna masiva provocada, camiones de ayuda rechazados o bombardeados. Padres que alimentan a sus hijos con pienso para animales, hijos que mueren mientras esperan que llegue la harina. Personas tiroteadas, civiles desarmados abatidos por acercarse a las caravanas de alimentos”[7]

A las imágenes de adultos, mujeres, niños amputados, hoy se suman la de bebés y niños famélicos, con la piel pegada a los huesos, reducidos a esqueletos. Presenciamos el cuadro aterrador y  macabro de un nuevo Holocausto en el siglo XXI, con la complicidad de las élites que gobiernan el mundo.

Salvo honrosas excepciones, la limpieza étnica se realiza con  el apoyo incondicional de todos los imperialismos y de la mayoría de los presidentes, ministros y burguesías de los estados capitalistas. Lo máximo que hacen algunos gobiernos, es emitir comunicados a sabiendas que ninguno tiene impacto.

Además, ¿Qué decir de qué, adicional al respaldo político, económico y militar de Estados Unidos a Israel, Trump creó junto con la entidad sionista la empresa de distribución de alimentos como trampa mortal para los gazatíes?

Por otro lado, las elites  europeas vienen apoyando el genocidio ignorando todas las resoluciones de la ONU, el organismo internacional en la cual se agrupan, sin tomar medidas concretas para detener la muerte masiva.

¿Cómo se puede justificar, entonces, el doble rasero en la aplicación del Derecho Internacional entre Gaza y Ucrania?

Así mismo, el exterminio de los gazatìes está acompañado del asedio sistemático que sufre la población en Cisjordania. Si estos no  son prácticas nazis,  ¿Qué son? ¿Cómo calificar la política de constantes demoliciones de viviendas y escuelas, así como la destrucción intencional de infraestructuras esenciales, que incluye carreteras, sistemas de agua, electricidad y comunicación, para expulsarlos de su tierra?  ¿Qué decir de las torturas a los reclusos palestinos que incluyen quemaduras con productos químicos y fuego en diversas partes de sus cuerpos, junto con abusos sexuales perpetrados por el personal militar y penitenciario en las cárceles y cuarteles del estado sionista; a lo que se suma el encarcelamiento sin cargos de miles de palestinos?  (También puede leer: La ocupación interminable de Palestina).

De modo que, el sionismo con esta operación de exterminio  de la población y de todo lo relacionado con su vida; su cultura, educación, salud, y religión, se propone  terminar de fabricar la “tierra sin pueblo”;  una ideología que ha sustentado la colonización, ocupación y eliminación sistemática de los palestinos.

Por otra parte, esta barbarie refleja  la  profunda descomposición y la debacle moral de este sistema social, del cual  ha emergido la entidad nazi sionista israelí.

Y lo más profundo y grave es que  la eliminación étnica y concepciones de superioridad racial que han pregonado todos los gobiernos de Israel,  al igual que lo hace Netanyahu, son ampliamente compartidos y defendidos por la casi totalidad de la sociedad israelí: “El Instituto de Políticas del Pueblo Judío publicó un sondeo. Un 82% de los israelíes judíos apoyaba la “reubicación” de los gazatíes y solo un 3% lo consideraba inmoral”[9] 

Esa es la base social que, más allá de diferencias menores, ha respaldado a los distintos sectores del sionismo que han administrado la entidad israelí desde su fundación.  Algo muy similar al apoyo fanático que Hitler y los Nazis recibieron de la mayoría de la población alemana y europea en su momento.

Así, lo ratifica la directora de la ONG israelí B’Tselem:

“El genocidio no ocurre sin una inmensa participación: una población que lo apoya, lo permite, o mira hacia otro lado. Eso es parte de su tragedia. Casi ninguna nación que ha cometido genocidio comprendió lo que estaba haciendo en el momento en que lo estaba haciendo. La justificación siempre es la misma: defensa propia, inevitabilidad, las víctimas se lo buscaron”.[10]

Fisuras al interior de la sociedad sionista

Las fisuras que se están dando al interior de la sociedad sionista son  importantes  elementos de crisis. Tanto las  acciones de protesta de jóvenes y grupos minoritarios que se oponen al genocidio y se niegan a enlistarse en el ejército, como el pronunciamiento de las dos ONG que el 28 de julio en un pronunciamiento publico afirmaron que, según sus investigaciones, su gobierno y su ejército están cometiendo  genocidio:

«Nada te prepara para darte cuenta de que eres parte de una sociedad que comete genocidio. Este es un momento profundamente doloroso para nosotros» dijo por su parte la directora ejecutiva de B’Tselem, Yuli Novak, en un comunicado publicado en paralelo a la conferencia de prensa en Jerusalén.

La realidad «no nos deja más opciones que reconocer la verdad: Israel está cometiendo un genocidio contra los  palestinos de la Franja de Gaza», sostuvo Novak.[11]

Las movilizaciones impulsan fricciones en las elites del mundo

Netanyahu no renunciará  a utilizar la hambruna  como arma de guerra para terminar de doblegar a los palestinos,  porque como  el experto en hambrunas Alex de Waal, “Quienes infligen una hambruna saben que lo que hacen es, en realidad, desmantelar una sociedad”[8]; y ese es el objetivo sionista, aniquilar a la población palestina en Gaza y Cisjordania.

Por su lado, las administraciones de Trump y los gobiernos europeos no van a obligar a Netanyahu y a su Gabinete a detenerse. Si realmente quisieran hacerlo, no hubieran permitido el exterminio que estamos presenciando. Porque como también afirmó Alex de Waal, «La comunidad internacional cuenta con los recursos, la habilidad, las redes y los planes para presionar una afluencia masiva de asistencia esencial mañana. Lo único que hace falta es que el primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, de la orden y todos los niños de Gaza podrían estar desayunando mañana».

Hasta ahora, más allá de palabras, ninguna de las élites de los países europeos cortan sus relaciones comerciales, diplomáticas y bloquean el transporte de armas a Israel.

No obstante, las contradicciones que empiezan a darse  al interior de las élites del mundo y al interior del propio del sionismo son significativas. La reciente propuesta de la Comisión Europea para excluir a Israel del fondo Horizonte Europa por incumplir el Acuerdo de Asociación en «Derechos Humanos», junto con las  declaraciones de varios dirigentes políticos europeos y otros hechos, reflejan una  respuesta a la persistente y creciente presión social  y movilización de  miles de manifestantes que en sus países se vuelcan a las calles, se mantienen en pie con Gaza y no bajan la bandera de la solidaridad para reubicarse  y apaciguar las protestas al diferenciarse un poco de las atrocidades del sionismo. 

Pero, no lograrán calmar las aguas de la lucha. Al contrario, las marchas  al interior de Israel denunciando la hambruna, así como las demás grietas en esa sociedad sionista, son un claro índice que la solidaridad masiva con Gaza  y la persistente  denuncia de la limpieza étnica en muchos países árabes, de Europa y EE.UU., están erosionado el apoyo de un sector de la base sionista  y  de los gobiernos europea al gobierno de Netanyahu y al ejército de ocupación.

La política de los dos estados de hecho reconoce la entidad sionista

Por otro lado, es positivo que los gobiernos de naciones como Colombia, Sudáfrica y Bolivia, entre otros,  hayan decidido romper relaciones diplomáticas con Israel. En particular, el  presidente Petro en Colombia ordenó a la Armada detener los barcos que partan desde los puertos colombianos con carbón hacia Israel. Aunque estas acciones  sean insuficientes, son pasos en la dirección correcta. 

Sin embargo, la mayoría de gobiernos, tanto de «izquierda» como de «derecha», aún se resisten a romper lazos diplomáticos y se limitan a intentar aminorar o “moderar”  el accionar asesino sionista en Gaza, mientras el Holocausto se intensifica.

Por otro lado,  ninguno de ellos cuestiona la existencia de este “estado racista, genocida y  colonizador», que  ha estado eliminando a los palestinos desde antes de su creación en 1948. A la fecha, aunque algunos se distancian de Netanyahu, la mayoría se pronuncian a favor de “la solución de los dos estados”, lo que en la práctica significa legitimar al ocupante. 

Sin dejar de ubicar objetivamente las grandes diferencias entre quienes se distancian y denuncian el genocidio y quienes lo respaldan y apoyan plenamente, todos, aunque algunos lo oculten, apoyan la existencia del estado de Israel y avalan “su derecho a existir”. En esa política se incluyen sus cómplices de extrema derecha en muchos países (Trump, Orban, Meloni, Milei, Novoa, Bukele, Boluarte, uribistas en Colombia, etc.), pero, hasta la fecha, incluye a los que correctamente denuncian el genocidio, los “demócratas y progresistas” (España, Brasil, México, Colombia, Chile, Reino Unido, etc.), pasando por los que dicen representar el justo medio entre los extremos (Francia, Canadá, Australia, etc.). 

Ochenta años después de la derrota del Nazismo: “el nunca más” son palabras vacías

Ocho décadas después de la derrota del nazismo, propinada fundamentalmente por la clase obrera del entonces estado obrero burocratizado de la  Unión Soviética, que armada y vistiendo el uniforme del Ejército Rojo conquistó esa inmensa e innegable victoria democrática al derrotar a las fuerzas alemanas en la Batalla de Stalingrado (1943), con la cual se inició el colapso del nazismo y, finalmente, con  la Batalla de Berlín selló el derrumbe definitivo del régimen nazi, la promesa del “nuca más” hecha por los gobiernos capitalistas, se revela como una frase hueca. [Puede ver: A 80 años de la derrota del nazismo alemán: presenciamos el genocidio al pueblo palestino…”].

En aquel entonces, se proclamó con vehemencia la afirmación de que “nunca más”, se permitirían las atrocidades del Holocausto y el surgimiento de regímenes nazis. Hoy la catástrofe humanitaria en Gaza demuestra que esas palabras tenían y tienen el sello hipócrita de las clases dominantes.

También evidencia que, el  «nunca más” al igual que la defensa de los ‘derechos humanos’, el ‘derecho internacional humanitario’, la soberanía nacional, surgieron como respuesta al avance revolucionario del momento que las impuso, pero, con el retroceso de la lucha se convirtieron en meras palabras en el papel. Válidas solo para defender los intereses de los poderosos y usadas a conveniencia por los capitalistas. Palabras vacías que no aplican si el genocidio y los métodos de exterminio racial, se usan para aplastar la rebeldía de los pueblos oprimidos o de la clase trabajadora.

Solo el triunfo contundente de la lucha democrática contra el estado genocida de Israel y el de la revolución obrera, hará posible el “nunca más” para los de abajo, tal como lo hizo la victoria demoledora sobre el nazismo. Acontecimiento monumental que impulsó las luchas en todo el mundo que conquistaron significativos derechos sociales y laborales; además de que abriò paso a las luchas triunfantes de descolonización de los pueblos oprimidos en Asia, África y América Latina.

El capitalismo imperialista es la raíz de todos los males

Los  métodos de exterminio de comunidades enteras o todo un pueblo, son características inherentes a este sistema económico y social en descomposición, como lo demuestra la expansión del capitalismo con la  colonización de los pueblos, que con sus diferencias, presentan similitudes con el genocidio de las poblaciones nativas llevado a cabo por los colonizadores españoles, portugueses, franceses e ingleses en América, África u otros países. Prácticas que fueron luego retomadas y superadas por Hitler contra los judíos y demás víctimas. Y, que hoy, son replicadas por el sionismo israelí.

Como hemos señalado en artículos anteriores, esta tragedia no es una anomalía del capitalismo, sino que representa una de las manifestaciones de su decadencia.

No más discursos y palabras: ¡ACCIONES DE MOVILIZACIÓN Y SOLIDARIDAD CONCRETAS![12]

Foto France 24

Desde estas páginas, por meses  hemos estado haciendo ese llamado a ¡acciones de movilización y solidaridad concretas! con la causa palestina y denunciando el horror que vive la población en Gaza. Recientemente, en el  artículo de Norma Reyes de junio 16 de 2025, se insistía:

La dramática situación del momento exige mucho más que declaraciones. Demanda organización, decisión y lucha. Las direcciones sindicales, populares y de organizaciones democráticas de Colombia, América Latina y el mundo, tienen la responsabilidad histórica de convocar y organizar la más amplia movilización en solidaridad con la causa del pueblo palestino, para detener el genocidio y frenar el avance sionista en Gaza y Cisjordania.
Es por esto que, frente a este genocidio, es urgente defender al pueblo palestino sin vacilaciones, señalando, cuando corresponde, los errores de sus direcciones políticas… y defender su derecho a conquistar una nación palestina laica, democrática y no racista. 
Por eso, se hace imperativo que… la clase trabajadora, los explotados y oprimidos… asumamos la causa palestina como propia y nos sumemos a las crecientes movilizaciones de protesta contra el sionismo y sus socios, que se están llevando a cabo de nuevo en ciudades de Europa y EEUU.[14]

Por su parte, el artículo de Irene Idris,  previamente mencionado, precisaba que:

El valioso apoyo de los cientos de miles de personas, que vienen marchando alrededor del mundo, de forma constante y masivaexigiendo el fin del genocidio y el reconocimiento del derecho de los palestinos a vivir en su tierra usurpada por los colonos israelíes, al igual que las pasadas protestas de los estudiantes de las principales universidades de Estados Unidos, si bien son acciones importantísimas y un aliento imprescindible para los palestinos, hasta ahora son insuficientes para doblegar a Israel, a Estados Unidos y demás gobiernos imperialistas y capitalistas para que retiren el apoyo militar, político y económico.

Para detener su ofensiva militar, se requiere que esas movilizaciones se profundicen y sean acompañadas a escala internacional por acciones de las organizaciones sindicales y políticas de la clase obrera, con sus métodos de lucha, con la huelga contra los gobiernos y de boicot a la fabricación o envío de armas a Israel. Medidas  que afecten  los intereses de quienes se enriquecen con la guerra genocida en Palestina.

Esto precisa,  que de una vez por todas, las direcciones del movimiento obrero y de las masas  vayan más allá de las simples declaraciones o llamados formales a la solidaridad. Se  comprometan a entrar  a fondo  con sus  bases en acciones propias  de solidaridad y de rechazo a la agresión sionista para acompañar a los manifestantes pro palestina.

La angustiosa realidad del pueblo palestino exige a los dirigentes de las organizaciones democráticas, especialmente a las  que se reclaman progresistas y, ante todo, a las organizaciones mayoritarias de la clase trabajadora, como las centrales obreras, que dejen de “mirar hacia arriba” esperando pasivamente que los gobiernos, la ONU y los políticos tradicionales les propongan el qué hacer. 

Los lideres de las organizaciones sindicales mayoritarias tienen la palabra

Urgen movilizaciones y acciones que exijan a los gobiernos que han roto relaciones con Israel, que avancen a llamar a conformar un Club de Países que rompan con esta entidad sionista y trabajen de manera efectiva por su aislamiento internacional.

Por otra parte, lo fundamental, en es que  los líderes sindicales  y políticos del movimiento obrero y de masas se dispongan a trabajar con las bases, particularmente en Americe Latina donde las acciones de solidaridad son  mínimas, y  realicen eventos  amplios, unitarios y democráticos que permitan exponer la situación de  Gaza, así como denunciar el genocidio. Estos eventos  permitirían involucrar a los trabajadores y su participación activa en un plan de acciones de protesta, boicot a Israel, plantones, mítines,  marchas, etc., en solidaridad con sus hermanos palestinos  y para para obligar a los gobiernos a que tomen medidas que detengan el genocidio.

Un plan de acción que siga el camino trazado por las movilizaciones masivas de protesta que se están llevando a cabo de manera constante, en diversas ciudades, como ha sido el caso reciente en Australia, Estados Unidos, Europa y algunos países árabes.

La lucha para detener el genocidio, en solidaridad con la causa de palestina por su liberación nacional, es, en última instancia, una lucha por la liberación de todos los pueblos oprimidos, lucha a la cual es ajena la clase  trabajadora y sectores populares a consecuencia de la política de los líderes de las organizaciones  mayoritarias del movimiento obrero y de masas.

¡Los líderes de la clase obrera tienen el deber moral de organizar  esas acciones de protesta solidaria!

¡Ellos tienen la palabra!

¡Por una Palestina laica democrática y no racista desde el rio hasta el mar!


[1] https://www.eltiempo.com/mundo/medio-oriente/la-guerra-en-la-franja-de-gaza-se-convierte-en-uno-de-los-desastres-humanos-mas-graves-del-siglo-xxi-3475604

[2]  “Desde la Segunda Guerra Mundial no ha habido ningún caso de hambruna tan minuciosamente diseñada y controlada como la de Gaza”: experto en hambrunas Alex Waalk. BBC News Mundo. 31 julio 2025

[3] Stephany Echavarría. Editora de internacional. El Tiempo. 26/07/2025.

[4] Ídem.

[5] Luis Carlos Pinzón  -Madrid. El País. 31 Julio2025

[6] https://opcionmarxistainternacional.com/gaza-tras-un-ano-de-genocidio-la-destruccion-es-total-y-el-sionismo-bombardea-medio-oriente/

[7] Los israelíes crecimos preguntándonos cómo pudo ser y ahora nuestro país comete un genocidio en Gaza. elDiario.es  en colaboración con The Guardian. 31 de julio 2025

[8] Idem. BBC News Mundo. 31 de julio 2025

[9] https://elpais.com/internacional/2025-05-25/netanyahu-impulsa-en-gaza-la-agenda-mas-radical-de-la-extrema-derecha-israeli.html

[10] Idem.

[11] ONG israelíes: «Israel está cometiendo un genocidio» en Gaza. DW.28/07/25.

[12] https://opcionmarxistainternacional.com/urge-fortalecer-la-movilizacion-y-la-lucha-para-detener-al-sionismo/

[13] https://opcionmarxistainternacional.com/urge-fortalecer-la-movilizacion-y-la-lucha-para-detener-al-sionismo/

[14] https://opcionmarxistainternacional.com/urge-fortalecer-la-movilizacion-y-la-lucha-para-detener-al-sionismo/

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