Ahmad Salem/Bloomberg via Getty Images. La entrega de la ayuda humanitaria en los últimos días ha sido caótica.

Norma Reyes, junio 16 de 2025


Posterior a la finalización de la redacción de este artículo sucedieron los ataques de Israel a Irán. Por lo reciente del hecho y la necesidad de analizar en profundidad sus implicaciones, no se hará referencia a ese acontecimiento en este escrito.


El asesinato de dos funcionarios de la embajada de Israel en Washington el pasado 21 de mayo, fue inmediatamente instrumentalizado por el sionismo internacional para volver a presentarse como víctima, invocando el trillado argumento del antisemitismo, el cual levanta como un escudo político para victimizarse cada vez que puede y justificar ante el mundo el genocidio que comete en Gaza.

La narrativa del “antisemitismo” también es utilizada por Netanyahu para justificar su brutal ofensiva colonial sobre Gaza y Cisjordania, amparado en el respaldo económico, político y militar de Estados Unidos y las potencias europeas, que han dado luz verde a la colonización acelerada de Gaza y Cisjordania, pues Israel históricamente ha actuado como enclave armado y fiel guardián de sus intereses en la región.

Con esto tratan de ocultar que, acciones desesperadas como la del hombre que asesinó a los funcionarios israelíes, no surgen en el vacío. Son consecuencia directa del avance del genocidio sionista ejecutado ante los ojos del mundo, con el respaldo férreo del gobierno de EEUU y las potencias europeas, mientras que el silencio cómplice de los gobiernos de la mayoría de los países y en especial los árabes, se convierte en una traición al sufrimiento y despojo del pueblo palestino.

Entonces podemos decir, sin vacilaciones, que los principales responsables por la muerte de estos dos funcionarios israelíes en Washington, son el sionismo, su socio más cercano EEUU., así como los gobiernos de las potencias de Europa que lo apoyan.

El respaldo de las potencias a Israel

Inmediatamente después de la muerte de los dos empleados, EEUU, Gran Bretaña, Francia, Alemania y la Unión Europea emitieron declaraciones de apoyo a Israel:

“Estos horribles asesinatos en Washington DC, obviamente basados en el antisemitismo, deben terminar ¡YA! El odio y el radicalismo no tienen cabida en Estados Unidos. Mis condolencias a las familias de las víctimas. ¡Qué triste que cosas así puedan suceder! ¡Que Dios los bendiga a todos!”, expresó Donald Trump en un comunicado difundido a través de Truth Social.[1]

El primer ministro británico, Keir Starmer, no tardó en “condenar completamente” el hecho como un “acto antisemita.[2]

El presidente francés, Emmanuel Macron, declaró que se había puesto en contacto con su par israelí tras los asesinatos, en lo que el líder francés calificó como un “ataque antisemita”. [3]

El canciller alemán, Friedrich Merz, en una publicación en X, declaró: «En este momento, debemos asumir que existe una motivación antisemita. Condeno este acto atroz con la mayor firmeza posible».[4]

En contraste con estas contundentes declaraciones de apoyo total al gobierno de Netanyahu, que le brindan de hecho un espaldarazo a los métodos nazis con los que ejecuta la limpieza étnica en Palestina, están las tibias declaraciones de condena frente al exterminio y la atroz hambruna que hoy devasta a Gaza, que por supuesto no se traducen en acciones concretas para frenar el genocidio.

Aniversario 80 de la derrota de nazismo

De forma cínica y en pleno desarrollo de una nueva fase de limpieza étnica contra el pueblo palestino, el sionismo utilizó la conmemoración del 80 aniversario de la liberación de Auschwitz, el pasado 27 de enero de 2025, para denunciar “el gran aumento del antisemitismo en el mundo”. Con descarada manipulación histórica llegaron a comparar el ataque de Hamas de octubre de 2023, con los horrores vividos por las víctimas de los campos de exterminio nazi.

Pero la realidad muestra otra cosa muy distinta. El genocidio en curso en Gaza, así como las acciones de Israel durante más de 74 años de ocupación colonial, son evidencia más que suficiente que el sionismo se ha valido de los mismos métodos de exterminio usados por los nazis. Todo para consumar el despojo y para fabricar la “tierra sin pueblo” que le permita culminar lo iniciado por sus predecesores, quienes mucho antes de 1948, iniciaron con la limpieza étnica en Palestina. (Le puede interesar: La ocupación interminable de Palestina).

El gobierno de los supremacistas en Israel, moderna expresión del nazismo

Además del apoyo de EEUU y las potencias europeas, el brutal avance del sionismo en Gaza ha sido posible gracias a la coalición de El Likud, partido de Netanyahu, con los sectores más ultraderechistas de los colonos, formada por los partidos Noam, Poder Judío (liderado por Itamar Ben-Gvir) y Sionismo Religioso (encabezado por Bezalel Smotrich). La coalición, que tiene mayoría en el Parlamento, no oculta su objetivo: finiquitar la limpieza étnica de la población de la Franja de Gaza, para anexionarse de una vez por todas el territorio y establecer más asentamientos, así como apoderarse de Cisjordania, la Judea y Samaria bíblicas, bajo la ideología de “la tierra prometida”.

Es por eso que a cambio del soporte que prestan a Netanyahu, éste les asignó dos de los ministerios más importantes del gobierno, que marcan la actual agenda de exterminio:

“Itamar Ben Gvir (ministro de Seguridad Nacional) es un colono que vive en el asentamiento Kiriat Arba, cerca de Hebrón, y que fue condenado en 2007 por incitación al racismo- era ya ministro de Seguridad Nacional. Controlaba a la policía. Al día siguiente de la masacre, ordenó flexibilizar los requisitos para que los civiles obtuvieran una licencia de armas. Ya antes había facilitado a los colonos obtener armas en Cisjordania ocupada. Su llegada al Gobierno había marcado también un aumento de la impunidad con la que los habitantes de los asentamientos judíos expulsan y agreden a los palestinos de Cisjordania. Ben Gvir forma parte del gabinete de seguridad, el que toma las decisiones políticas sobre la invasión de Gaza. Su aliado Bezalel Smotrich, el líder del Partido Sionismo Religioso, es ministro de Finanzas, un puesto privilegiado para destinar recursos a la construcción de nuevas colonias israelíes en Cisjordania. La coalición con el Likud le otorgó poderes adicionales en el Ministerio de Defensa al crear la Administración de Asentamientos, de la que dependen las colonias en Cisjordania. Smotrich es, de hecho, una especie de ministro de asentamientos, del que dependen varios de los mecanismos que utiliza Israel para despojar a los palestinos de sus tierras, anexionárselas y legalizar las colonias. Controla también ciertas funciones del Cogat, el organismo militar que autoriza la entrada de ayuda en Gaza.”[5]

La política del gobierno supremacista de Israel desgraciadamente cuenta con el apoyo mayoritario de su sociedad. Así como el régimen nazi fue sostenido por amplios sectores del pueblo alemán en sus inicios, hoy una mayoría significativa de israelíes avala la expulsión masiva de los palestinos:

“Narrativas como la de la limpieza étnica de los palestinos, que solo defendía abiertamente esa extrema derecha religiosa, han llegado a discutirse ahora abiertamente en los medios de comunicación israelíes. Cuando Trump formuló su plan de expulsar a la población autóctona de Gaza, el Instituto de Políticas del Pueblo Judío publicó un sondeo. Un 82% de los israelíes judíos apoyaba la “reubicación” de los gazatíes y solo un 3% lo consideraba “inmoral”.[6]

Las atrocidades del sionismo, así como las de su maestro, el nazismo alemán y europeo, son una muestra de lo que están dispuestos a hacer quienes gobiernan y dominan el mundo, representantes de este sistema de explotación y opresión capitalista que rige en el planeta: arrasar con pueblos enteros con tal de garantizar su lucro insaciable. Por eso decimos que, mientras haya capitalismo, el nazismo está a la vuelta de la esquina, si no es detenido por el movimiento de masas. (También le puede interesar: Ataques terroristas de Israel en Líbano y genocidio en palestina: expresión moderna del barbarismo nazi).

Las potencias arman a Israel

Mientras la limpieza étnica del pueblo palestino ocurre ante los ojos del mundo y gracias al apoyo financiero, militar y político de EEUU, cuyo respaldo se ha intensificado bajo la presidencia de Trump, los gobiernos de las potencias europeas y sus organismos de derechos humanos se limitan a emitir declaraciones de condena al Israel, sin que éstas se traduzcan en acciones contundentes que realmente impidan el avance del extermino. No lo hacen porque pondrían en juego sus intereses económicos. Actuar con firmeza implicaría afectar los lucrativos negocios que mantienen con Israel, especialmente en la poderosa industria armamentista.

El más reciente informe del Instituto Internacional de Investigación para la Paz de Estocolmo (SIPRI, por sus siglas en inglés) revela el andamiaje que sostiene la maquinaria de guerra israelí: el 69% de sus importaciones de armas provienen de EEUU. Alemania, con un 30% ocupa el segundo lugar en la lista de proveedores, seguida por Italia, con el 0,9%. A esta cadena de complicidad se suman Francia, Reino Unido, Países Bajos, Canadá y Australia.[7]

Estas cifras no sólo evidencian quién financia el exterminio, sino que también muestran la hipocresía de los gobiernos europeos, que mientras se proclaman defensores de los derechos democráticos, se lucran de la muerte y sufrimiento del pueblo palestino.  

Contrario a lo que muchos creen, queda demostrado que los gobiernos de estas potencias no moverán un solo dedo para detener a Israel. ¿Por qué lo harían si son parte de una misma clase y comparten intereses, lo que determina que sean solidarios entre sí?

Tampoco lo harán porque Israel es la punta de lanza de la contrarrevolución en esa conflictiva e inestable región del mundo, lo cual sirve a sus intereses.  

Gaza es hoy el espejo de esa lógica perversa, y bajo sus escombros también están quedando sepultadas las ilusiones de quienes aún creen que dentro de este sistema es posible alcanzar amplias libertades democráticas, así como la paz y la prosperidad para todos.

Un salto en la arremetida del sionismo y sus socios imperialistas

A inicios de 2025 dijimos que el alto el fuego pactado en enero -que Israel no tardó en violar- no era el fin de la limpieza étnica como muchos afirmaron. Por el contrario, significó un salto en la arremetida del sionismo. Inmediatamente, el ejército israelí desplegó una oleada de bombardeos y ordenes de evacuación para empujar a la población al sur de la Franja de Gaza, confinándola cerca de la frontera con Egipto. Un macabro movimiento calculado para seguir asesinándola y desplazándola, buscando su expulsión definitiva. (También le puede interesar: “Alto el fuego en gaza: ¿fin de la limpieza étnica del sionismo?”).

Bajo el pretexto de presionar a Hamás para que libere a los rehenes, intensificaron sin tregua los ataques aéreos y ampliaron las operaciones terrestres, con especial ferocidad en el norte de Gaza. Esta escalada busca expandir las llamadas “zonas de evacuación y de seguridad” para impedir el retorno de la población a lo que queda de sus hogares.  

Además, siguiendo el macabro plan del sionismo, el parlamento de Israel aprobó en mayo un cambio en su política militar para ocupar y permanecer definitivamente en los territorios que han devastado. Esto les permite apoderarse de las tierras de los palestinos asesinados y desplazados, para consumar el despojo y avanzar en la ocupación completa de los territorios de la Palestina original.

Paralelamente a esto se acelera la expansión de los asentamientos de colonos israelíes en Cisjordania, con la aprobación oficial de 22 nuevos proyectos que sellarían el avance de la colonización de los territorios palestinos. [8] 

Todas estas acciones están respaldadas por el gobierno de Trump y van en concordancia con su propuesta de construir “La Riviera del Medio Oriente”, para lo cual se requiere la expulsión acelerada de la población. Un lucrativo negocio inmobiliario, que de concretarse, se levantará sobre la sangre de los miles de los palestinos masacrados en los últimos 20 meses.

El hambre como arma de guerra

Junto con los otros métodos de exterminio que practica el ejército de Israel, matar de hambre a la población en Gaza para apropiarse de sus tierras también es una práctica claramente nazi. Desde el inicio de esta última ofensiva en octubre de 2023, Israel ha impedido sistemáticamente el ingreso de camiones con suministros básicos, política deliberada para diezmar a la población, quebrarla moralmente y forzar su desplazamiento a otros países.

«No podemos alcanzar los requisitos nutricionales mínimos. No hay verduras, ni frutas, ni carne, ni pescado, ni huevos; no hay nada».

«No tenemos dinero suficiente para comprar verduras, frutas o suplementos nutricionales»

Estos son tan sólo unos pocos de los miles de desgarradores testimonios de los gazatíes que se enfrentan a la situación de hambruna a la que los ha llevado el sionismo, situación que ha sido suficientemente denunciada por diversas ONG’s que hasta hace poco ayudaban con la distribución de comida en el territorio y narraban cómo “día tras día, las largas filas se multiplican y plasman imágenes desoladoras de hombres y mujeres exhaustos y niños llorando porque para muchos será su única comida y esta se ha visto reducida ante la escasez de lentejas, arroz y pasta.”[9]

De acuerdo con el reporte más reciente de la Clasificación Integrada de la Seguridad Alimentaria en Fases (CIF), y en concordancia con lo que muestra la gráfica, existe un «alto riesgo» de que se registre una hambruna en el territorio a finales de septiembre.[10]

                        Tomado de https://www.bbc.com/mundo/articles/ce8145gr2l4o?at_campaign=ws_whatsapp

Como parte de este macabro plan de exterminio y para calmar las críticas surgidas de algunos gobiernos europeos y de diversas instituciones como la ONU, desde el pasado 27 de mayo el sionismo reemplazó a las agencias que hacían esta labor coordinadas por la ONU y empezó a controlar la distribución de alimentos a los gazatíes través de una compañía norteamericana de oscuro origen denominada Fundación Humanitaria de Gaza (GHF por sus siglas en inglés) que instaló escasos cuatro puntos de entrega de ayuda a lo largo de la Franja de Gaza.

Esto, además de ser un lucrativo negocio privado, esconde una pérfida táctica nazi de guerra que consiste en llevar a la población desesperada y hambrienta que acude en masa a estos sitios al caos, para así tener una excusa para dispararles y masacrarlos infamemente (tal vez bajo el cálculo de que allí también acuden los combatientes de Hamas).

Por eso “El jefe de derechos humanos de la ONU, Volker Turk, dijo este martes que a los palestinos se les ha dado “la más sombría de las opciones: morir de inanición o arriesgarse a morir mientras intentan acceder a los escasos alimentos que se ponen a su disposición a través del mecanismo militarizado de asistencia humanitaria de Israel”.[11]

Queda demostrado que la perversidad del sionismo no tiene límites y que este mecanismo de entrega de alimentos bajo su control militar, hace parte de su política nazi de limpieza étnica. El proyecto colonial del sionismo ha arrasado no sólo con el derecho de los palestinos a tener una nación propia, sino que también desprecia su humanidad al humillarlos y degradarlos, tratándolos como animales. Impedirles el acceso a la alimentación y a muchos otros derechos básicos, supera de lejos las prácticas de los nazis que quedaron en la memoria como un acto que supuestamente no se debería repetir.

Es necesario detener el avance del sionismo

Las acusaciones de “terroristas”, “enemigos de Israel” o “antisemitas” son lanzadas por los sionistas como arma política para deslegitimar toda resistencia y encubrir la masacre bajo el argumento del “derecho de Israel a existir y defenderse.”

Es por esto que, frente a este genocidio planificado, es urgente defender al pueblo palestino sin vacilaciones, señalando, cuando corresponde, los errores de sus direcciones políticas, así como es necesario solidarizarse y hacer causa común con las acciones de resistencia del pueblo palestino y defender su derecho a conquistar una nación palestina laica, democrática y no racista. 

Por eso, se hace imperativo que los que pertenecemos a la clase trabajadora, los explotados y oprimidos el mundo, asumamos la causa palestina como propia y nos sumemos a las crecientes movilizaciones de protesta contra el sionismo y sus socios, que se están llevando a cabo de nuevo en ciudades de Europa y EEUU.

Debemos retomar el valiente ejemplo de la juventud universitaria, que en 2024 levantó campamentos de protesta para denunciar y rechazar la limpieza étnica en Palestina. Su lucha debe inspirar, multiplicar y articular nuevas formas de resistencia mundial.

Es urgente también la más amplia movilización unificada de los pueblos de la región, emulando lo sucedido en la “Primavera árabe”, que permita vencer las vacilaciones cómplices de sus gobiernos y direcciones y detener el avance del sionismo.

También es indispensable que la que la clase obrera internacional sea protagonista de huelgas y boicots que detengan la producción en las fábricas que abastecen de armas al ejército genocida de Israel.

La dramática situación del momento exige mucho más que declaraciones. Demanda organización, decisión y lucha. Las direcciones sindicales, populares y de organizaciones democráticas de Colombia, América Latina y el mundo, tienen la responsabilidad histórica de convocar y organizar la más amplia movilización en solidaridad con la causa del pueblo palestino, para detener el genocidio y frenar el avance sionista en Gaza y Cisjordania.

Esta tarea también requiere redoblar la presión sobre los gobiernos imperialistas a través de movilizaciones y luchas para exigir el embargo de armas inmediato a Israel. Y no menos urgente es exigir a los gobiernos “progresistas”, que afirman estar en contra del genocidio, seguir los pasos dados hasta ahora sólo por Bolivia y Colombia y romper toda relación diplomática y económica con el Estado sionista.

¡La hora no admite más discursos y palabras, el momento exige acciones de movilización y solidaridad concretas!


[1] https://www.infobae.com/estados-unidos/2025/05/22/trump-condeno-el-asesinato-de-los-dos-israelies-en-washington-y-exigio-el-fin-del-antisemitismo-el-odio-no-tiene-cabida/

[2] https://www.clarin.com/mundo/tiroteo-washington-europa-repudia-asesinatos-refuerza-seguridad-sitios-judios-netanyahu-acusa-muertes_0_vykR9e93gk.html

[3] Idem.

[4] Idem.

[5] https://elpais.com/internacional/2025-05-25/netanyahu-impulsa-en-gaza-la-agenda-mas-radical-de-la-extrema-derecha-israeli.html

[6] Idem

[7] https://www.bbc.com/mundo/articles/cg3r04yzemwo

[8] https://efe.com/mundo/2025-05-29/israel-asentamientos-cisjordania/

[9] https://www.france24.com/es/medio-oriente/20250505-la-hambruna-amenaza-nuestras-vidas-el-cerco-alimentario-de-israel-empuja-a-gaza-al-l%C3%ADmite

[10] https://www.france24.com/es/medio-oriente/20250512-gaza-en-riesgo-cr%C3%ADtico-de-hambruna-si-israel-no-levanta-bloqueo-a-ayuda-humanitaria-fao?utm_slink=f24.my%2FBABv

[11] https://cnnespanol.cnn.com/2025/06/03/mundo/distribucion-ayuda-gaza-mortal-lo-que-debes-saber-trax

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