
Los 382 trabajadores de la transnacional Good Year, cumplen ya más de 42 días en huelga, en su planta de Colombia, municipio de Yumbo (Departamento del Valle del Cauca).
Esta poderosa compañía, considerada uno de los emblemas del poder capitalista estadounidense, se ha negado a dar respuesta al pliego de peticiones presentado por los obreros organizados en el sindicato SINTRAINCAPLA. Frente a esta negativa, los huelguistas se mantienen firmes, dando una clara muestra de determinación, espíritu de lucha y conciencia de clase.
En un contexto donde la clase trabajadora en Colombia enfrenta un creciente costo de vida —con una inflación del 5,10% y un costo de la canasta básica que supera el 7%—, la empresa pretende imponer un aumento salarial irrisorio del 2,5%, sin ofrecer mejoras adicionales.
Según los dirigentes sindicales, esta propuesta no solo resulta insuficiente, sino que también amenaza conquistas históricas como los auxilios de vivienda y educación, así como la prima de antigüedad.
No se trata simplemente de una negociación laboral, sino de un ataque directo contra derechos conquistados tras años de organización y lucha obrera.
Esta huelga forma parte de una resistencia más amplia de la clase trabajadora frente a los intentos empresariales de recortar sus derechos y conquistas, con el objetivo de incrementar aún más sus ganancias, como ha sucedido con las grandes empresas y bancos, incluso bajo el actual gobierno que se autodefine como “progresista”.
Los trabajadores no han retrocedido. Desde la carpa de huelga, levantada con firmeza, sostienen su unidad y su decisión de no ceder ante el chantaje patronal. Sin embargo, para lograr la victoria no basta con la acción de un solo sindicato: se requiere una respuesta más amplia, unitaria y solidaria del movimiento obrero. Movilizaciones como la realizada el pasado 13 de abril en la ciudad de Cali buscaron precisamente romper el aislamiento de esta lucha.
El conflicto exige dar un paso adelante en la acción solidaria. Aunque la solidaridad económica ya se ha manifestado, es necesario avanzar hacia acciones concretas de apoyo: movilización sostenida, pronunciamientos públicos y una presión real desde sectores organizados.
Las direcciones de las centrales obreras —CUT, CTC y CGT—, así como las organizaciones sindicales del magisterio agrupadas en FECODE, tienen la responsabilidad de intervenir activamente organizando acciones de solidaridad.
Difundir este conflicto es una forma de apoyar su lucha. Por ello, a continuación, se comparten videos con testimonios de dos directivos del sindicato, como contribución al esfuerzo por romper el cerco informativo y fortalecer la solidaridad.
¡Viva la huelga de los trabajadores de Good Year!
¡Es urgente multiplicar las acciones de solidaridad!
Acá los videos:














