¡POR LA DERROTA DEL GOBIERNO PROIMPERIALISTA DE RODRIGO PAZ!

Junio 2026
Sectores de la población más pobre de Bolivia -obreros, campesinos, indígenas, entre otros- vienen protestando desde inicios de 2026 contra el gobierno de derecha de Rodrigo Paz. Se sienten defraudados porque han visto que su situación no mejora y en cambio aprecian cómo las medidas tomadas han beneficiado al empresariado y la oligarquía agroindustrial y financiera que tiene representación en el gobierno. La promesa de campaña de Paz, de un “Capitalismo para todos” se ha cumplido, como es obvio, para los ricos y poderosos del país y sus socios extranjeros, pero no para los trabajadores y los pobres. En su afán de volver a la órbita de EE. UU., el recién elegido presidente retiró el subsidio a los combustibles, encareciendo aún más la vida para las masas que no alcanzan a llegar al fin de mes con sus precarios ingresos. Son esos mismos sectores excluidos, que hace menos de un año votaron por Rodrigo Paz con las expectativas de mejorar sus condiciones, los que salen a las calles para exigirle que atienda sus demandas.
Se trata de la lucha más importante en Latinoamérica actualmente, ya que la decisión combativa de la clase obrera, con sus aliados pobres del campo, enfrentan a un gobierno lacayo de Trump y representante de un sector de los dueños del poder en Bolivia: los empresarios de la agroindustria y los bancos.
Es un buen ejemplo para los pueblos de la región y muestra la forma más efectiva de enfrentar a los gobiernos de derecha que llegan al poder capitalizando el descontento de las masas con las opciones “progresistas”, que asustan diciendo que si las elecciones las gana la derecha, no se le puede derrotar. El proletariado boliviano derrumba esa falacia.
En Bolivia hoy están dadas las condiciones para dar un vuelco completo a la sociedad y que la clase obrera tome las riendas del poder, instaurando un gobierno obrero, campesino y popular, en beneficio de los desposeídos.
Para ello es imprescindible la organización de las masas de manera independiente, con una política clara para sacar a Paz del del gobierno, así como una dirección política y sindical consecuente con esa tarea y que trace un plan de acción centralizado para avanzar y derrotar a la derecha burguesa proimperialista en el poder.
Por ello es fundamental la solidaridad internacional con esa lucha. La dirección puede invitar a las centrales sindicales y organizaciones populares de América Latina a brindar solidaridad con acciones de lucha a favor del pueblo boliviano. A exigir de los presidentes que se reclaman de “izquierda” en el continente (México, Colombia, Brasil) que se pronuncien por el cese a la represión, el respeto a plenas libertades democráticas y de movilización y que rompan relaciones diplomáticas con Paz, para aislar internacionalmente ese gobierno reaccionario, aliado al imperialismo norteamericano.
¡Es momento que las centrales obreras y sindicatos del país y del Cono Sur pasen a la acción con movilizaciones solidarias!










