Foto: Forbes Colombia

El Encuentro Nacional convocado por Centrales Obreras y sindicatos, del 11 y 12 de septiembre en Colombia, convocó una jornada de movilización el 14 de octubre y anunció un Paro Nacional para noviembre, sin definirle fecha precisa.

La respuesta de los trabajadores, la juventud y los sectores populares a la jornada de movilización nacional convocada contra el gobierno de la Espriella, a pesar de que salvo el magisterio, ningún otro contingente de trabajadores u obreros fue el centro de las marchas, fue muy significativa y un avance a sólo dos meses de instalado el nuevo gobierno. Sin embargo, en las marchas la consigna del Paro Nacional brilló por su ausencia.

Sectores de los trabajadores, la juventud y capas medias, mostraron bastante voluntad de enfrentar a De la Espriella. Pero enfrentar las medidas de militarización y políticas represivas, así como el “paquetazo’ anti obrero y antipopular de este gobierno, requiere realizar un Paro contundente, activo y combativo.

Por eso, anunciar el paro sin hasta el momento definirle fecha, no ayuda a su preparación, contundencia y la mayor participación en él. ¡Por eso es necesario que los convocantes definan de una vez por todas su fecha para poder prepararlo desde ahora! Un Paro nacional no se improvisa ni se construye únicamente mediante mensajes o videos por redes con Flyers o declaraciones de los directivos sindicales.

Un Paro fuerte requiere organización, discusión democrática por las bases, es decir, participación activa de los trabajadores, así como un Plan de Lucha que se proponga garantizar la continuidad de las acciones, extender la movilización a amplios sectores de los asalariados y que permita sumar fuerzas con todos los sectores que estén por enfrentar con la movilización masiva al gobierno.

¿POR QUÉ ES NECESARIO FIJAR UNA FECHA?

1. Porque permite que los trabajadores se organicen y comprometan.

Fijar desde ya la fecha concreta permite iniciar la preparación por las bases. Cada semana sin preparación organizada debilita la posibilidad de construir una fuerza capaz de paralizar efectivamente las labores, la producción, las actividades económicas y las instituciones, es decir de enfrentar en serio al gobierno.

2. Porque un paro nacional exige la participación de la mayoría de los trabajadores. Por tanto, definir la fecha haría que la preparación en las bases sindicales comenzara inmediatamente.

Pasa por organizar asambleas, realizar reuniones en los lugares de trabajo y comprometer a los sindicatos y sus afiliados en la preparación del paro para establecer objetivos comunes y definir su alcance y distribuir responsabilidades.

3. No puede reducirse a otra jornada de marchas callejeras limitada a activistas, estudiantes o determinados sectores estatales. Es necesario proponerse un Paro del magisterio, luchar por incorporar los trabajadores de la salud, los servicios, trabajadores privados, de la industria, el transporte y los demás sectores de la clase trabajadora.

4. Porque para enfrentar al gobierno los trabajadores necesitan que se pase de los videos y las declaraciones por redes, a la acción. Fijar la fecha ya exige definir Comandos o Comités de Paro para organizar las tareas, evaluar los avances y comprometer a las organizaciones sindicales y que esté acompañada de un plan de preparación en asambleas, agitación, organización y movilización. Anunciarlo no garantiza por sí solo un paro contundente y activo, por eso exige preparación democrática en las bases.

Por todo lo dicho antes, consideramos que responder a la arremetida del gobierno exige:

  1. Que los dirigentes de las centrales obreras, federaciones y sindicatos definan yá públicamente la fecha y un plan efectivo de preparación por las bases delo sindicatos. Cada semana sin preparación organizada debilita la posibilidad de construir una fuerza capaz de paralizar efectivamente la producción, las actividades económicas y las instituciones. Los trabajadores no pueden esperar indefinidamente a que las cúpulas sindicales decidan cuándo actuar.
  2. Convocar asambleas extraordinarias, deliberativas y decisorias. Que los trabajadores discutan las razones del paro, sus objetivos, las reivindicaciones, las tareas preparatorias y las formas de participación. Las decisiones no pueden quedar exclusivamente en manos de activistas y directivos.
  3. Elegir democráticamente comités o comandos de paro. Que cada sindicato, empresa, institución y sector elija representantes con mandato de las bases para organizar, coordinar y evaluar las actividades preparatorias.
  4. Construir un Plan de Lucha Nacional. Organizar reuniones, asambleas, campañas de agitación, jornadas de movilización y actividades de coordinación entre sectores. Cada acción debe contribuir a preparar el paro y abrir paso a nuevas iniciativas, para dar continuidad a la lucha y no dar tregua al gobierno.
  5. Levantar un pliego de reivindicaciones único, que recoja las necesidades de los trabajadores y de los sectores populares.
  • Por una atención digna y oportuna en salud para el magisterio y para los demás trabajadores y la población (EPS).
  • Contra la carestía y el encarecimiento de la canasta básica y las condiciones de vida: congelamiento de precios y tarifas y salario mínimo y salarios, con escala móvil (indexación), que supere la inflación.
  • Por empleo estable: ni un solo despido. No a OPS y los contratos provisionales.
  • Por la defensa de la educación pública y derechos del magisterio: mayor presupuesto para la educación
  • Inicio de las reparaciones y/o construcciones, según el caso, de las instituciones educativas afectadas por el terremoto.
  • Por vivienda digna para los trabajadores y sus familias.  Planes de vivienda sin cuota inicial para los damnificados del terremoto.
  • Por plenas libertades democráticas, el derecho a la movilización y la protesta y plenos derechos sindicales.
  • Por una pensión digna que aumente con el porcentaje del aumento del salario mínimo y no con el IPC.

6. Garantizar la unidad y la participación desde abajo.

Si como plantean las direcciones sindicales que se declararon en oposición al gobierno, su objetivo es derrotar la política reaccionaria y pro imperialista del gobierno de Abelardo de la Espriella, entonces la responsabilidad de las direcciones sindicales no termina al definir una convocatoria. Se hace muy urgente fijar la fecha y con democracia sindical decidir los mecanismos organizativos que permitan convertir esa decisión en una fuerza real, que apunte a un paro de la producción, de servicios y el comercio,  


PARA ENFRENTAR CON DECISIÓN AL GOBIERNO REACCIONARIO:

¡FECHA YA AL PARO NACIONAL!

¡QUE LOS TRABAJADORES DISCUTAN, DECIDAN Y ORGANICEN SU FORMA DE PARTICIPACIÓN! ¡QUE LAS BASES DECIDAN!

¡ASAMBLEAS DE LAS BASES EN LOS SINDICATOS!

 ¡COMITÉS DE PARO ELEGIDOS POR LAS BASES!

 ¡PLAN DE LUCHA, ORGANIZACIÓN Y MOVILIZACIÓN Y PLIEGO ÚNICO DE EXIGENCIAS!

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